El déficit de movilidad urbana que azota diariamente a miles de guatemaltecos que se desplazan entre los municipios de Mixco y la Ciudad de Guatemala está a las puertas de una transformación estructural con la ejecución del Corredor Verde.
Esta obra vial de carácter privado, cuya inversión proyectada alcanza los Q500 millones en sus dos primeras fases, se concibe como una alternativa de flujo continuo diseñada para reducir los tiempos de viaje que actualmente oscilan entre 1 hora y 19 minutos y 1 hora y 55 minutos en horas pico, a un trayecto fluido de entre 10 y 15 minutos.
El trazado intermunicipal contempla una longitud inicial de 5.6 kilómetros habilitados con infraestructura subterránea, puentes de conectividad, monitoreo inteligente mediante videovigilancia las 24 horas e inteligencia artificial, aunado a un plan de restauración ambiental en la cuenca metropolitana.

De acuerdo con estimaciones de la ficha técnica del proyecto, se prevé el tránsito aproximado de 35,000 vehículos diarios a lo largo de esta arteria, incluyendo motocicletas y transporte de carga.
El proyecto de infraestructura arrancará en la zona 11 de la Ciudad de Guatemala y se extenderá progresivamente hacia el sur hasta conectar con el municipio de Mixco, abarcando un trazado diseñado para descongestionar uno de los puntos más críticos del tráfico metropolitano.
En ese sentido, la planificación de la arteria busca dar una respuesta integral a la demanda de transporte entre ambas localidades.