Un ataque con explosivos atribuido a disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mató a cuatro personas en el oeste de Colombia, entre ellas un bebé de dos meses, informó el lunes el Ministerio de Defensa.
Desde que llegó al poder en agosto, el presidente Abelardo de la Espriella promueve una ofensiva contra campamentos guerrilleros que ya dejan decenas de muertos, entre ellos al menos ocho menores.
A la par, los grupos armados han continuado los ataques con explosivos. La última semana ocurrieron al menos cuatro atentados. En uno de ellos murió un policía.
El atentado más reciente ocurrió la noche del domingo en el municipio de Planadas, en el sur del departamento de Tolima, en los alrededores de una base militar.
El ministerio de Defensa atribuyó las explosiones a «integrantes de la estructura Gerónimo Galeano», un grupo disidente de las FARC, la guerrilla que firmó en 2016 un acuerdo de paz.
Un camión cargado con explosivos estalló y causó daños en un hospital y en varias viviendas, informó el alcalde de Planadas, Juan Camilo Hueje. Las calles quedaron cubiertas de escombros.