La operación de AJE Nicaragua fue reconocida con el distintivo global Ecolab R3, una iniciativa internacional que premia a las empresas que implementan soluciones medibles en eficiencia operativa, sostenibilidad ambiental y optimización de recursos.
Con este reconocimiento, AJE Nicaragua se convierte en la primera compañía de Centroamérica en integrar este programa, tras evidenciar resultados concretos como la reducción de costos operativos por 228,000 dólares, el ahorro de 672 metros cúbicos de agua al año y la recuperación de 254 horas productivas.
El programa R3 de Ecolab impulsa proyectos que generan impacto positivo en el uso eficiente del agua, energía, reducción de emisiones y mejora de la productividad, mediante una plataforma global de colaboración con empresas aliadas.

“Reconocemos a clientes que demuestran excelencia operacional y compromiso con la sostenibilidad. AJE Nicaragua es la primera empresa de la región en alcanzar este nivel dentro del programa”, afirmó Isabel Blanco, Gerente Senior Regional de Marketing de Ecolab.
El reconocimiento fue entregado en un evento que contó con la participación de representantes regionales de Ecolab en América Latina, quienes resaltaron la importancia de fortalecer alianzas estratégicas para avanzar en la agenda de sostenibilidad empresarial.
Desde AJE Nicaragua, el reconocimiento fue calificado como un reflejo del trabajo interno y la visión corporativa de largo plazo. “Este logro representa el compromiso de nuestro equipo por alcanzar la excelencia y generar bienestar de manera sostenible”, expresó Octavio Calero, Líder de Manufactura de la compañía.
En la misma línea, Fernando Matheu, representante de AJE Centroamérica, destacó el valor de la colaboración con socios estratégicos. “El trabajo conjunto con Ecolab permite avanzar en objetivos clave como la eficiencia hídrica y la reducción de emisiones. La sostenibilidad requiere acción compartida”, señaló.
Con este reconocimiento internacional, AJE refuerza su estrategia enfocada en la sostenibilidad como eje de competitividad, apostando por modelos de producción más eficientes y alineados con los estándares ambientales globales.