Las hospitalizaciones por influenza A se han incrementado en los hospitales de referencia del país, y la cepa responsable es la H3N2, que comenzó a tener mayor presencia a partir del último trimestre del 2025, según la vigilancia genómica que realiza el Laboratorio Nacional de Salud (LNS), del Ministerio de Salud.
Esta cepa circulaba desde el año pasado en países de Europa, Asia, Estados Unidos y Canadá, y en diciembre último la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó a los sistemas de salud de la región a mantener y fortalecer la vigilancia epidemiológica, virológica y genómica, además de garantizar una alta cobertura de vacunación contra la enfermedad.
En la Emergencia de Pediatría del Hospital Roosevelt, las hospitalizaciones por influenza A aumentaron 50% a partir de febrero, mientras que en el Hospital General San Juan de Dios el alza fue del 390% entre el 2026 y el 2025, al comparar los casos registrados entre el 1 de enero y el 19 de febrero de ambos períodos.
¿Qué es la influenza?
De acuerdo con el Ministerio de Salud, es una infección aguda ocasionada por el virus del mismo nombre, que afecta principalmente la nariz, la garganta, los bronquios y, en ocasiones, los pulmones. Se transmite fácilmente de persona a persona, incluso uno o dos días antes del inicio de los síntomas.
Su aparición es estacional y, usualmente, se presenta entre diciembre y marzo, durante la época fría.
Existen varios tipos, y la A es uno de ellos. Dentro de esta, hay diversas cepas, como la H1N1 y la H3N2.
¿Por qué circula la influenza A H3N2 en Guatemala?
Según César Conde, director del LNS, desde el 2009 la cepa predominante en Guatemala era la H1N1. Sin embargo, entre septiembre y noviembre del 2025 comenzó a observarse un aumento de casos de H3N2, al punto que en la vigilancia genómica realizada entre diciembre y enero pasado se encontraba en el 96% de las 128 muestras de influenza A analizadas.
Agrega que los virus mutan constantemente, por lo que adquieren mayor capacidad de dispersarse e infectar a más personas. Conforme cambian, las vacunas deben actualizarse para ser efectivas contra las cepas en circulación.
Se trata de una gripe humana de origen zoonótico, proveniente principalmente de aves acuáticas, aunque el puente de transmisión con los humanos es el cerdo.
¿La influenza A H3N2 es más contagiosa?
Sí. Es una cepa prácticamente nueva en el país, por lo que la población aún no tiene una respuesta inmune contra ella, lo que facilita su contagio.
La influenza A H3N2 produce brotes estacionales intensos, puede causar cuadros graves de neumonía o descompensación de enfermedades crónicas (como diabetes o inmunosupresión), y puede derivar en hospitalización. Tiene un mayor impacto en personas de la tercera edad. Los casos pueden surgir en residencias, hospitales y comunidades cerradas.
La movilidad de personas entre países también explica la presencia de esta cepa en Guatemala.
Dentro de la H3N2 hay clados, que son variantes genéticas muy específicas detectadas solo mediante secuenciación. El clado K —conocido popularmente como súper gripe— fue identificado en el 6.5% de las muestras analizadas en el último informe de vigilancia genómica, aunque con alto potencial de expansión en los próximos meses.
¿Los casos de influenza A H3N2 ocurren solo en Guatemala?
No. Todas las variantes de influenza están relacionadas con otras que se originaron en el extranjero y llegaron al país principalmente por la movilidad de personas.
Conde explica que Guatemala no tiene una población tan grande como para generar nuevas cepas que luego se expandan al resto del mundo. Estas mutaciones suelen surgir en países con mayor densidad poblacional y alta transmisión viral.
¿Cómo se contagia y cuáles son los síntomas?
Al igual que otras enfermedades respiratorias, la influenza A H3 N2 se transmite por gotículas que expulsan las personas infectadas al toser, estornudar o hablar.
Los síntomas incluyen fiebre alta o sensación febril con escalofríos, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares, cefalea y fatiga, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
Los niños, adultos mayores, personas inmunosuprimidas o con enfermedades crónicas tienen mayor riesgo de presentar complicaciones.
¿Hay manera de prevenir el contagio de la influenza A H3N2?
Sí. La principal medida es la vacunación, especialmente en niños, adultos mayores y personas con inmunosupresión.
Según la OPS, la vacuna que se aplica actualmente protege contra la influenza A H3N2, y ayuda a prevenir casos graves y hospitalizaciones.
Otras medidas importantes son el uso de mascarilla, el lavado frecuente de manos, cubrirse al toser o estornudar, y quedarse en casa si se presenta fiebre o síntomas respiratorios, para evitar contagiar a otras personas.